Fuente: Agencia de Noticias de la Universidad Nacional de Colombia.                                                                                                                              Bogotá D. C., Aug. 03 de 2012 – Agencia de Noticias UN- Investigadores de la UN estiman que, al menos, el 70% de las especies de murciélagos especializadas de montaña perderán su espacio para establecerse y se extinguirán por el calentamiento global.

A esta conclusión llegó el doctor Hugo Mantilla-Meluk, biólogo de la UN, después de estudiar la influencia del calentamiento global sobre los ecosistemas de alta montaña y, por ende, sobre las especies que los habitan.

“Según nuestros análisis, la línea elevacional de los ecosistemas altoandinos va a aumentar aproximadamente 100 metros. Esto significa que las condiciones que en la actualidad tenemos a 2.000 metros las tendremos a 2.100 en el futuro”, asegura.

Los cambios climáticos que la contaminación acarrea afectan, especialmente, a las zonas altas del planeta. Y, al entender la diversidad y morfología de las especies que habitan en las altitudes, se ha podido comprender el efecto de la elevación de los Andes sobre estos mamíferos voladores.

Los de la familia Phyllostomidae cuentan con 118 especies descritas. Pero la investigación de Mantilla-Meluk se ha centrado en el grupo Anoura, que ha pasado de cuatro especies reconocidas a once desde que su trabajo comenzó.

Dentro de este grupo están los murciélagos nectarívoros, que se alimentan del néctar de las flores. Muchos de ellos se ubican en las montañas de los Andes colombianos, zonas amenazadas por el calentamiento global.

Por otra parte, las plantas que se dan en las montañas son diferentes a las de las tierras bajas. Así, la distribución de estos animales ha respondido a la disponibilidad de estos recursos adaptándose y estableciéndose en ecosistemas específicos.

“Estos murciélagos lograron adaptarse al levantamiento de los Andes y a sus condiciones. Lo que tenemos aquí es un caso muy particular dentro de la historia de estos animales”, afirma.

Con la investigación, se ha podido encontrar la respuesta de estas especies al calentamiento global, y los investigadores auguran un alarmante panorama para los Anoura si no se empieza a hacer algo lo más pronto posible.

“El problema real de la pérdida de biodiversidad por el calentamiento global no solo es que se pierdan nombres o especies que se ven bonitas en una postal. El problema es que nosotros copiamos la naturaleza desde que existimos. Y, al perder los modelos, estaremos ante la pérdida de una gran cantidad de información que garantiza la vida humana”, concluye Mantilla-Meluk.

(Por:Fin/CJCO/clc/fgd)

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